Principales características de la socialización:


Ø La socialización supone capacidad de relacionarse con los demás; el ser humano no se realiza en solitario, sino en medio de otros individuos de su misma especie, de forma que si careciera de esta relación de períodos fundamentales de su evolución, no se humanizaría.

Ø La socialización es una adaptación a las instituciones, en los mínimos exigibles, al menos, para no desentonar gravemente en la comunidad de manera que, según la psicología social, no es idéntica en todos los grupos, sino que se estructura «en su forma... y en mi finalidad, en función de las exigencias sociales». Las relaciones conflictivas de los miembros de la sociedad ocasionan crisis de socialización, según prueban los estudios dinámico-dialécticos del proceso. Es necesario decir que las «teorías del consenso» y las del «conflicto» no pueden suscribir el alcance de la adaptación, pues mientras para los primeros es condición sine qua non para el equilibrio social, para los segundos ha de entenderse restrictivamente, porque sólo la confrontación social es la explicación del progreso humano. Unos dirán que sin adaptación se corre riesgo social y mental; otros, en cambio, creerán que la adaptación cercena, constriñe y limita. ¿Cómo conjugar la salud mental, la convivencia y las discrepancias?

Ø La socialización es una inserción social, puesto que introduce al individuo en el grupo y le convierte en un miembro del colectivo, en tanto que su conducta no desentone de la conducta más frecuente en sus componentes o se respeten las normas de tolerancia y de convivencia.

Ø La socialización es convivencia con los demás, sin la cual el hombre se empobrecería y se privaría de una fuente de satisfacciones básicas para el equilibrio mental. Esta convivencia cumple con el objetivo de llenar las necesidades fundamentales de afecto, de protección, de ayuda, etc. La convivencia es por otra parte, la mejor prueba de que la socialización es correcta y de que el individuo se ha abierto a los demás.

Ø La socialización coopera al proceso de personalización, porque el «yo» se «recrea» en la confrontación con los otros y construye la «personalidad social» en el desempeño de los roles asumidos dentro del grupo. En los estudios clínicos para diagnosticar la estructura y desarrollo de la persona se tiene presente la adaptación social/familiar, porque su alteración es indicio de quebrantos en las esferas individuales.

Ø La socialización es aprendizaje. El hombre es un socializando, porque es sociable; y en virtud de actividades socializadoras la sociabilidad se convierte en socialidad, o lo que es igual se consigue la sana relación con los demás. Las habilidades sociales son el resultado de predisposiciones genéticas y de las respuestas a las estimulaciones ambientales.

Ø La socialización es interiorización de normas, costumbres, valores y pautas, gracias a la cual el individuo conquista la capacidad de actuar humanamente.

En consecuencia, la socialización podría definirse como un proceso de interacción entre la sociedad y el individuo, por el que se interiorizan las pautas, costumbres y valores compartidos por la mayoría de los integrantes de la comunidad, se integra la persona en el grupo, se aprende a conducirse socialmente, se adapta el hombre a las instituciones, se abre a los demás, convive, con ellos y recibe la influencia de la cultura, de modo que se afirma el desarrollo de la personalidad.

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